Regeneración Del Cementerio General

Por un monto de 240.697 dólares y un plazo de 120 días, se adjudicó la regeneración al interior del cementerio general de Babahoyo, lo que ha provocado satisfacción en los ciudadanos que visitan diariamente al camposanto y porque además contribuye al mejoramiento de este lugar que alberga, de acuerdo al último censo, aproximadamente 85 mil muertos.

Así lo reveló recientemente el alcalde de la ciudad, Johnny Terán Salcedo, quien explicó que dentro de ese monto se incluye la construcción de un nuevo bloque de bóvedas.

Agregó que también se efectuará revestimiento de piso, mantenimiento de puertas de ingreso y salida, instalación de pasamanos y construcción de rampas de accesos para personas con discapacidad. Además, contemplada la demolición y reubicación de bóvedas, al igual que la construcción de baterías sanitarias y la colocación de relleno de arcilla para área verde que se incorporará en el interior del camposanto.

La obra comenzará a ejecutarse a partir de la entrega del anticipo. Se prevé que para inicios de agosto. Los trabajos no afectarán las visitas que realizarán las personas en el cementerio general, señaló Narcisa Vera, supervisora técnica del Área de Gestión de Cementerios y Servicios Exequiales.

REACCIONES POSITIVAS

El anuncio del Alcalde Terán ha generado reacciones positivas en quienes constantemente visitan el camposanto. “Estoy muy de acuerdo con las intervenciones que se harán, pues son necesarias para cambiar la cara del cementerio previo al mes de noviembre donde recordamos a nuestros difuntos”, sostiene Susana Díaz Obando, mientras adornaba con unas flores rojas el nicho de su difunto esposo.

En cambio, Rafael López Jiménez, añade que la regeneración debe ir acompañado con una seguridad que necesita el lugar. Por eso solicita la presencia de elementos policiales a fin de contrarrestar cualquier acto delictivo que pueda generarse en el interior.

“Sería oportuno que la Policía realice recorridos en diferentes horarios, pues así estaríamos más tranquilos, ya que suelen llegar desconocidos con intenciones de sustraerse materiales de valor que hay en las bóvedas”, sugirió el hombre, de 61 años, quien cada viernes destina un horario para visitar la tumba de su familiar, quien falleció en junio pasado.