Aprueban Ordenanza Contra El Ruido

El Concejo Cantonal de Babahoyo aprobó, en segundo debate, la Ordenanza sustitutiva que previene y controla de contaminación del ruido en la Capital Fluminense.

En primera instancia, el proyecto fue presentado por el director municipal de Justicia y Vigilancia, Marco Lee Bustos, quien señaló que este decreto tiene como finalidad controlar los conflictos ambientales como las altas emisiones de ruido.

La Ordenanza consta de 43 artículos y entre los temas principales que trata son autoridad ambiental, valoración de niveles de ruido provocados por fuentes fijas y móviles; actividades industriales, comerciales y de servicios; ruido emitido por perifoneo y regulación de uso de altoparlantes.

“Dicho cuerpo legal faculta a la Policía Nacional, Agentes de Tránsito y Policías Municipales intervenir en el control de ruido ocasionado en domicilios y vehículos que se encuentren aparcados emitiendo ruidos en la vía pública”, agregó el funcionario.

NORMATIVA

De acuerdo con el artículo 10 de la referida Ordenanza, el nivel de emisión de ruido máximo permitido en horario de 06:00 a 20:00 es de 70 decibeles (dB), mientras que de 20:00 a 06:00 es de 35 dB.

La medida abarca la zona céntrica: Malecón Norte, Malecón Nueve de Octubre, calle García Moreno, avenida Clemente Baquerizo, Roldós y Baleta.

Zona residencial: El Pireo, Luz Marina, Emelríos, Villas del Banco de la Vivienda; ciudadelas Otto Arosemena, Barrio Lindo, El Chofer, Carlos Alvarado, El Mamey, Los Perales, Universitaria, Empleados Municipales, Cuatro de Mayo, Bohórquez, Cristo del Consuelo. También se incluye las nuevas urbanizaciones.

Zona Pericentral: Norte (avenida García Moreno), Sur (avenida 25 de Junio, conocida como el By Pass), Este (avenida Clemente Baquerizo), Oeste (calle Roldós y Baleta).

Zona urbano periférico: Norte (avenida 25 de Junio), Sur (Sabana), Este (Puente el Palmar, vía a Montalvo), Oeste (Las Peñas, San José, San Agustín, y las parroquias El Salto y Barreiro).

Zona urbano-rural: La Unión, Caracol, Mata de Cacao y Pueblo Nuevo (Febres Cordero) y Pimocha.

PARA VENDEDORES AMBULANTES

Para quienes ofrecen productos ambulantes en altavoces, el artículo 27, indica: “nadie podrá promocionar sus productos en el cantón, cualquiera que sea su naturaleza, mediante megáfonos, altavoces, etc. Salvo eventos deportivos, sociales, culturales y otros con el mismo sistema”.

20 % SBU

Quienes incumplan esta normativa, será sancionado con multa del 20% del Salario Básico Unificado (SBU). Cuando el ciudadano protagonista de la emisión del ruido no cumpla con la sanción correspondiente, dichos valores serán recargados a la matrícula del vehículo en el cual promociona sus productos.

En cambio, si el ruido es generado desde una vivienda, los valores serán recargados a la cancelación anual de los predios urbanos. Esta medida también rige para los locales comerciales.

El Director municipal de Justicia y Vigilancia asegura que esta ordenanza no busca generar “un impacto negativo en la ciudad, sino más bien prevenir esa contaminación acústica que provoca malestar y afecta a la salud de la población. Si todos cumplimos de acuerdo a la normativa, no habrá sanción”, recalcó Bustos, quien recientemente hizo la adquisición de un sonómetro para controlar los decibeles de ruido en sus habituales recorridos.

CONSECUENCIAS DEL RUIDO

Sobre este problema, expertos del cantón coinciden en llamar al ruido el ‘enemigo silencioso’, porque agrede directamente a la salud.

Carlos Germán, médico de Babahoyo, explicó que la lista de posibles consecuencias de la contaminación acústica es larga. “Genera en nuestro organismo reacciones activando las repuestas hormonales nerviosas y provocando un aumento de la tensión arterial y en la frecuencia cardiaca. Los problemas cardiovasculares pueden agudizarse por el ruido intenso y provocar un infarto del miocardio”.

Más allá de la incomodidad, escuchar sonidos extremos ocasiona síntomas que no desaparecerán, incluso después del cese del ruido.

Así lo explica la psicóloga Stefanía Miranda. “Las proyecciones son catastróficas, la persona entra en un estado de ansiedad, tiene dolor de cabeza, pierde concentración, se siente nerviosa, no quiere compartir con los demás…”, enfatiza. Se convierten en síntomas permanentes que quizás deban ser tratados por un psiquiatra.